CONJUNTO MONUMENTAL

El Forte di Bard, prácticamente intacto desde la época de su construcción, representa uno de los mejores ejemplos de fortificación de primeros del siglo XIX.

Dicho baluarte está compuesto por tres cuerpos de obra principales, situados en diferentes niveles, entre 400 y 467 metros: en el nivel inferior, la Estructura Ferdinando; en el mediano, la Estructura Vittorio, y en el más alto, la Estructura Carlo Alberto, con un total de 283 locales.

La Estructura Ferdinando, actualmente cerrada a la visitas, se presenta en forma de tenaza y está constituida por dos cuerpos de obra: la Estructura Ferdinando Inferior y la Estructura Ferdinando Superior.

La Estructura Morteros, situada a sus espaldas, y el Polvorín contiguo albergan los locales destinados a los laboratorios didácticos.

A media altura de la roca, surge la Estructura Vittorio que alberga Los Alpes de los Jóvenes, un recorrido interactivo dedicado plenamente a los mas jóvenes, para su aproximación al alpinismo, en el que pueden emprender un ascenso virtual al Monte Blanco.

De las tres edificaciones situadas en la cumbre del relieve, la más importante está formada por un recinto amurallado sobre el cual apoyan todas las construcciones y que encierra en su interior la Estructura de Gola, con su correspondiente patio, como defensa del lado sur, y la Estructura Carlo Alberto (foto arriba) con el patio mayor cuadrangular de la Plaza de Armas, rodeados de amplios portales. El primer piso de dicha estructura acoge el Museo de los Alpes. En la planta baja, a lo largo del Deambulatorio, que asoma a la gran Plaza de Armas, encontramos los espacios dedicados a las exposiciones temporales Cannoniere (cañoneras), Cantine (bodegas), Corpo di Guardia (Cuerpo de Guardia), así como el espacio Vallée Culture (Valle Cultura).

En el interior de la Estructura Carlo Alberto también se encuentran las Mazmorras (foto abajo), 24 celdas de detención dispuestas a lo largo de cuatro secciones. Las celdas en las que encerraban a los prisioneros son muy angostas, con dimensiones de 1,3 x 2 metros aproximadamente. En el transcurso del siglo XIX llegaron a albergar decenas de detenidos, en particular durante la tercera «Insurrection des Socques» de 1854, siendo destinadas luego a almacén de víveres para la fortaleza.

ACCESOS

Al Fuerte se puede acceder por una vía externa, en el lado sur, que permite alcanzar el patio de la Estructura de Gola, y por una vía interna que, entre virajes muy cerrados, soportados por imponentes murallas, sube por la ladera opuesta, cara al norte, permitiendo acceder a la Estructura Carlo Alberto y a la zona de las Caballerizas, a su vez habilitada a exposiciones temporales. Ambos accesos son peatonales.

La cumbre de la roca, así como la de la fortaleza, se alcanza fácilmente gracias a unos futuristas ascensores panorámicos (foto abajo) que desde el Borgo di Bard (casco antiguo), a los pies del Fuerte, permiten el acceso a la Estructura Carlo Alberto y por ende a la Taquilla, al Museo de los Alpes, a las salas dedicadas a exposiciones temporales, a las plazas, a la cafetería y a la tienda de libros.

CRÓNICA DE LAS OPERACIONES

1993-1995

Definición del plan de rehabilitación, en el marco de los programas comunitarios de reconversión de las áreas en declive industrial, con el fin de integrar la economía meramente industrial de la zona a la valorización y a la promoción de la oferta turística y cultural de todo el Valle de Aosta. Dicho plan ha sido elaborado por un grupo interdisciplinar de diseño, seguido por una comisión de funcionarios regionales y administradores locales y aprobado por la Junta regional del Valle de Aosta.

1996-1998

Aprobación y financiación, aproximadamente 37 millones de euros, con la contribución del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo de Rotación Estatal del plan de rehabilitación, en base a la ley regional n. 10 de 17 de mayo de 1996, proyecto de las operaciones de rehabilitación de construcciones y servicios en el Fuerte y en el casco medieval, constitución de la sociedad Finbard S.p.A. – sociedad con la participación de la Región Valle de Aosta, de la Comunidad Montañesa Mont-Rose, de la Municipalidad de Bard y, sucesivamente, de las Municipalidades de Donnas y Pont-Saint-Martin, para la puesta en marcha del plan de rehabilitación.

1999-2002

Ejecución de las obras de la primera y segunda fase del plan en lo referente a la consolidación del peñón, a infraestructuras de accesibilidad y aparcamiento, a la rehabilitación constructiva y funcional de las Estructuras Carlo Alberto y Gola, a la restauración parcial de las estructuras menores, a las instalaciones del Fuerte, al equipamiento y alumbrado del casco antiguo. Nace la exposición permanente Infobard en la Casa Challand que refleja la historia y el plan de rehabilitación del Fuerte y del casco antiguo.

2000-2002

Acondicionamiento del adoquinado del casco antiguo, transformación de los almacenes en el nuevo ayuntamiento, rehabilitación de la Casa Urbano y de las viviendas. El antiguo ayuntamiento se transforma en hotel y restaurante, la Casa Ciuca en hospedería y enoteca (tercera fase).

2003-2005

Ejecución de las obras de la cuarta fase del plan en lo referente a la rehabilitación constructiva y funcional de la estructura adicional Carlo Alberto y de las estructuras Vittorio, Morteros y Ferdinando, a la disposición de los recorridos internos del Fuerte, al acondicionamiento de los paramentos externos del Fuerte, a la decoración de los locales del Fuerte y del casco destinados a comercios, recepciones, restauración y administración; proyecto y equipamiento del Museo de los Alpes, del Espacio Vallée Culture y de la exposición inaugural Alpes de ensueño; proyecto y realización del alumbrado monumental del Fuerte; constitución de la Asociación Forte di Bard para la gestión del conjunto monumental y de los edificios rehabilitados en el casco antiguo.


2006

Apertura al público de la Estructura Carlo Alberto con el Museo de los Alpes, el área de exposiciones temporales y el Espacio Vallée Culture. Arranque de las actividades culturales con la exposición Alpes de ensueño.

2007-2009

Apertura de las áreas logísticas y didácticas para alumnos en la Estructura Morteros y Polvorín; proyecto y acondicionamiento de “Alpes de los Jóvenes”, del Museo del Fuerte y del Museo de las Fronteras; organización de exposiciones temporales, representaciones teatrales, conciertos y otros eventos; proyecto y ejecución de las obras prioritarias de recalificación y valorización del micro sistema territorial de turismo cultural Bard/Donnas/Pont-Saint-Martin.

HUELLAS DE PERSONAJES ILUSTRES

DE NAPOLEONE A STENDHAL…

Además de los muchos visitantes anónimos, algunos destacan en particular tanto por su renombre y las consecuencias provocadas por su paso, como por el recuerdo que dedicaron a Bard en sus memorias.
El más conocido de todos fue sin duda alguna Napoleón, cuyo paso fue determinante para el destino del Fuerte. Da la casualidad que en su séquito, en la Armée de Reserve (Reservas del Ejército), estuviese también Henry Beyle, más conocido bajo el seudónimo de Stendhal, que en aquel entonces solo tenía 17 años. Al cabo de treinta y seis años, en su novela autobiográfica “La vie de Henry Brulard” recuerda los aventureros días siguiendo al general francés y describe la batalla que tuvo lugar a los pies del Fuerte, que fue para él su verdadero bautismo de fuego. “…la cannonade de Bard faisait un tapage effrayant; c’était le sublime, un peu trop voisin pourtant du danger. L’ame, au lieu de jouir purement, était encore un peu occupé à se tenir… C’était pour la première fois que je trouvais cette sensation si renouvelée depuis: me trouver entre les colonnes d’une armée de Napoléon”.

En 1831, en una situación política tormentosa, otro ilustre personaje puso de relieve su presencia en el pequeño pueblo de Bard. Consciente de emprender una aventura de larga duración, en 1828 Carlo Felice de Saboya confió al Ingeniero Militar Francesco Antonio Olivero el proyecto, la realización y la dirección de las obras de reconstrucción del Fuerte, debiendo llevarse a cabo según los criterios de modernidad, de manera a lograr una estructura vanguardista. La supervisión corrió a cargo del joven Camillo Benso Conde de Cavour. Llegado a Bard en 1831, a pesar del entusiasmo que dicha obra pudiese suscitar a cualquiera, por desgracia él vivió dicha experiencia como un castigo, una «prisión moral», que él mismo definió más adelante como un «exilio». La inactividad forzada y el estado de aislamiento representaron para el estadista un importante momento de reflexión, llevándole a abandonar la carrera militar en favor de la política. Es bien conocido el epígrafe que le dedicaron, en los alrededores de Donnas, donde solía pasearse:

Italiano sosta!
CAMILLO BENSO DI CAVOUR
MDCXXXI-XXXII
Tenente del Genio
QUI
Sognando la Patria una e libera
Trascorse ore calme e soavi.
A culto del Grande.
Donnas MDCCCXXXIII

PROYECTO DE REHABILITACIÒN

En 1975 la propiedad militar dejó caer en desuso el Fuerte, y, en 1990, fue adquirido por la Región Autónoma Valle de Aosta.

Un grupo interdisciplinar de peritos ha elaborado un estudio de factibilidad para la rehabilitación total del conjunto y la promoción turística del casco medieval.

La sociedad anónima, Finbard, ha planificado y dirigido los trabajos de rehabilitación, de adaptación de instalaciones y servicios; el sistema de ascensores panorámicos; las estructuras de acceso y de aparcamiento; solado y adoquinado; el alumbrado del casco y la restauración de cuatro edificios históricos.

Dicho proyecto se ha llevado a cabo gracias a la contribución financiera del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo de Rotación Estatal, en el marco de la reconversión de las áreas en declive industrial.

El conjunto del Fuerte y del casco antiguo de Bard es el nuevo polo cultural de los Alpes Occidentales. Gracias a la rehabilitación de la imponente fortaleza saboyana y de algunas áreas colindantes, se ha llevado a cabo un proyecto que funde, dentro de una única estructura, espacios y servicios innovadores para la cultura, así como estructuras receptivas de alta calidad.

Los espacios destinados a museos han sido concebidos para integrar la tradición histórica enfocada principalmente a fines educativos, la vocación innovadora del centro de interpretación, como lugar de comunicación y de descubrimiento del territorio representado, y la fuerza comunicadora del parque temático, con su capacidad de proponer una experiencia cautivadora.

14.467 metros quadrado de superficie
3.600 metros quadrado de áreas de exposición
2.036 metros quadrado de patios interiore

9.000 metros quadrado de tejados

283 locales, 385 puertas, 296 troneras, 806 peldaño
Más de 500 empleados técnicos y administrativos
153.737 metros cubos de movimiento de tierra

112.705 metros de cableado eléctrico

HISTORIA DEL FUERTE

El sitio: escuchar el audioguia

Los primeros asentamientos humanos en la garganta de Bard tuvieron lugar en el período Eneolítico. Las primeras huellas de cultura material datan del II milenio a.C.: grabados rupestres y crisoles en las rocas pulidas a los pies del Fuerte atestiguan rituales propiciatorios. Al respecto, cabe recordar el Tobogán de las Mujeres, resultado de un peculiar pulido alargado que se ha ido formando en el transcurso de los siglos, debido a la curiosa práctica ligada a la fecundidad femenina, que consistía en deslizarse sentadas por la pendiente de la roca.
El estrecho paso entre el río Dora Baltea y el despeñadero rocoso es, de toda la vida, el único camino para entrar en el Valle de Aosta. El trazado de la carretera, recortando en buena parte la roca, remonta al tiempo de los romanos: la Vía Consular de las Galias, construida después de la sumisión definitiva de los Salassi (25 a.C.), que de Eporedia (Ivrea) alcanzaba los pasos de los Alpis Graia (Pequeño San Bernardo) y de los Alpis Poenina (Gran San Bernardo), conserva en dicho tramo restos arqueológicos imponentes: estructuras de soporte formadas por poderosos bloques lapídeos, un puente-viaducto y el puente sobre el torrente Albard.

Del castillo medieval a la fortaleza saboyana

Debido a su posición estratégica para el control del tránsito, el peñón de Bard tuvo que ser fortificado en la época prerromana aunque los testimonios documentados al respecto sean bastante más tardíos. Algunos historiadores sitúan aquí la guarnición armada (clusurae Augustanae) instalada por el rey ostrogodo Teodorico, a primeros del siglo VI.
La primera citación de un asentamiento fortificado remonta a 1034: pertenecía al vizconde de Aosta Boso, cuyos descendientes mantuvieron la señoría de Bard hasta la primera mitad del siglo XIII.
Expugnado en 1242 por Amedeo IV de Saboya, el castillo pasó directamente bajo la dominación saboyana. Un dibujo de la segunda mitad del siglo XVI enseña la estructura antigua, constituida por un conjunto de edificios dominados por un torreón cuadrado y cercado por una doble cortina de murallas con atalayas; un sistema de baluartes bajaba hasta abrazar el casco.
En 1661, el duque Carlo Emanuele II mandó desmantelar las plazas fuertes de Verrès y de Montjovet y trasladó toda la artillería a Bard, que desde entonces se transformó en la guarnición armada del Ducado de Saboya en el Valle de Aosta.
En el transcurso de los siglos XVII y XVIII se acreditan varias intervenciones de ampliación y mejora de las estructuras defensivas de la fortificación.

La rendiciòn a Napoléon

Fue memorable la resistencia opuesta en Bard por el ejército de Vittorio Amedeo II de Saboya a las tropas francesas en 1704, durante la guerra de sucesión española.

Pero el episodio militar más relevante del Fuerte fue el asedio de 1800. Al amanecer del 14 de mayo de dicho año, 40.000 hombres de «l’Armée de réserve» (reservas del ejército) de Napoleón atravesaron los Alpes por el Gran San Bernardo para sorprender al ejército austro-piamontés que ocupaba la llanura del río Po. La invasión procedió a paso ligero hasta Bard, adonde fue parada por la guarnición de las tropas austriacas en defensa de la fortaleza.

La noche del 21 de mayo, sorprendido por un asalto nocturno, el pueblo capitula; pero el comandante del Fuerte, el capitán Stockard von Bernkopf, no se da por vencido. Fallido el plan del general Marmont de transportar durante la noche los cañones hasta la cumbre del peñón y rechazado el enésimo asalto, a los Franceses solo les queda asediar el Fuerte: al cabo de una jornada entera de bombardeos, el 1° de junio, von Bernkopf firma la rendición logrando el honor del ejército.

La reconstrucciòn de Olivero

Exasperado por la inesperada resistencia, Napoléon mandò arrasar el “villain castel de Bard” (castillo feo).

Carlo Felice, temiendo una nueva agresión francesa, promovió la reconstrucción del Fuerte en 1827, confiando el proyecto al ingeniero militar Francesco Antonio Olivero, oficial del Cuerpo Real de Ingeniería. La ejecución de las obras duró de 1830 hasta 1938.

La nueva plaza fuerte estaba constituida por tres cuerpos principales situados a tres niveles: la Estructura Ferdinando en el nivel inferior, la Estructura Vittorio en el mediano y la Estructura Carlo Alberto en el superior. Este sistema de estructuras autónomas, disponiendo de casamatas para la artillería, era capaz de garantizar la defensa recíproca en caso de ataque enemigo.

En su conjunto la fortificación contaba con 283 locales y podía acoger hasta 416 hombres (el doble durmiendo en el suelo sobre la paja); los almacenes podían contener municiones y víveres suficientes para tres meses y el armamento contaba unas cincuenta bocas de fuego.
A finales del siglo XIX, comienza el declive del Fuerte: al no verse implicado en episodios bélicos de relieve, en un primer momento se utiliza como presidio penal y más tarde como depósito de municiones.

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